El sindicato UGT tramita, a través de su asesoría, las extinciones de contrato de los trabajadores de varias empresas del sector de la construcción cuyos titulares se encuentran en paradero desconocido. Un caso
El sindicato UGT tramita, a través de su asesoría, las extinciones de contrato de los trabajadores de varias empresas del sector de la construcción cuyos titulares se encuentran en paradero desconocido. Un caso



La Policía Judicial y agentes de la Fiscalía Anticorrupción han detenido a seis personas en una operación contra una presunta trama de corrupción vinculada presuntamente al municipio madrileño de Boadilla del Monte, localidad gobernada por el PP y cuyo alcalde es Arturo González Panero.
La Guardia Civil ha detenido hoy al alcalde de Castro Urdiales (Cantabria), Fernando Muguruza, y a su antecesor, el actual concejal de Obras, Rufino Díaz Helguera, acusados de delitos de prevaricación, falsedad documental y malversación de fondos públicos, según han informado fuentes de la investigación. Los dos han quedado en libertad tras prestar declaración en el cuartel respecto a las presuntas irregularidades que el juzgado de Instrucción número 2 de la ciudad ha detectado en la construcción de una promoción de viviendas en una vaguada. En relación con esos mismos hechos, también ha sido detenido en las últimas semanas el arquitecto Pedro Restegui, que trabajó para el Ayuntamiento tanto durante el último mandato como alcalde de Díaz Helguera, como al principio de la pasada legislatura con Muguruza, y que en la actualidad se encuentra en libertad bajo fianza. La investigación afectó además a dos promotores y a dos técnicos de la empresa Urdican, que también fueron arrestados bajo los cargos de estafa y delito contra la ordenación del territorio.
Rufino Díaz Helguera fue alcalde de Castro Urdiales con el PSOE hasta las elecciones de 2003, cuando fue desplazado por un gobierno de coalición encabezado por Fernando Muguruza, entonces en el Partido Regionalista. Ninguno de los dos pertenece en la actualidad a sus anteriores partidos: Díaz Helguera fue expulsado del PSOE por promover una moción de censura contra Muguruza con el apoyo de dos tránsfugas, y a Fernando Muguruza el PRC le retiró el carné por postularse como alcalde en 2007 cuando el partido había llegado a un acuerdo para apoyar a la candidata más votada, la socialista María Jesús Esteban. En la actualidad, los dos gobiernan en coalición con el apoyo del PP, Muguruza como concejal no adscrito y Díaz Helguera como cabeza de lista de la agrupación Acuerdo por Castro.
La crisis del sector inmobiliario español está obligando a muchos particulares y profesionales a realizar "importantes ajustes" en el precio de las viviendas para encarar el actual entorno inmobiliario. Según el informe que publica hoy Facilísimo, estos descensos superan en algunos casos el 40%, en especial en el mercado de segunda mano.Así, el descenso de la demanda está obligando a los vendedores particulares a realizar grandes descuentos en el precio de todo tipo de inmuebles: pisos céntricos, chalets individuales a las afueras, fincas con gran cantidad de terreno o incluso viviendas de lujo.
Pero, tal y como indica el índice de precios del portal inmobiliario, también las promociones de obra nueva están comenzando a notar un "importante ajuste en sus precios", y se pueden encontrar promociones a un precio un 25% inferior al inicial. De hecho, el informe señala que "muchas promociones de viviendas a estrenar cuestan menos que un inmueble similar de segunda mano".
El director general de Facilisimo, Juanra Doral, aseguró que hay casos en los que se venden casas de obra nueva a un precio "muy cercano a su precio de coste". "No creo que asistamos ya, salvo casos excepcionales, a grandes bajadas, puesto que los costes financieros que se están acumulando impiden el descenso del precio mínimo de venta", indicó.
En este contexto, los promotores citados por el informe aseguran que la poca actividad que existe en el mercado inmobiliario no se debe ya a los precios, sino a la falta crédito concedido por los bancos.
En este sentido, un portavoz de Realia indica que esta situación ha provocado un cambio de actitud por parte del cliente, ya que hasta mediados del año pasado la mayoría de ellos daba la señal de la vivienda y posteriormente pedía o se subrogaba a la hipoteca. "Ahora, en cambio, suelen asegurarse antes de que obtendrán financiación", comentó. Por su parte, Oscar Ochoa, Director del Departamento de Promociones del Grupo Gilmar, asegura que una gran parte de las operaciones realizadas por la compañía en los últimos meses se efectuaron con ahorro propio.
El virtual concurso necesario de acreedores de Nozar amenaza con dañar aún más la situación del golpeado sector inmobiliario español. Especialmente a las cotizadas de las que Nozar es accionista. Colonial (9%), Afirma (9%) y Aisa (6%) se verán afectadas directamente el que podría convertirse en el segundo mayor concurso de acreedores de la historia de España, tras Martinsa-Fadesa. Indirectamente, Nozar puede arrastrar a otras compañías, entre las que se cuentan no sólo inmobiliarias, tal que Reyal Urbis, sino también entidades financieras.
El titular del juzgado Mercantil número 2 de Madrid ha admitido a trámite la declaración de insolvencia presentada contra la inmobiliaria Nozar. El concurso de acreedores -antigua suspensión de pagos- ha sido instado por uno de sus acreedores, Avalatransa, que argumenta sucesivos impagos de facturas por parte de la inmobiliaria.
La constructora San José y los nueve bancos con los que renegocia su deuda de 1.200 millones de euros (200.000 millones de pesetas) se han dado un mes de plazo para cerrar un acuerdo que, de no prosperar, situaría al grupo pontevedrés al borde de la suspensión de pagos.
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha condenado a una promotora bilbaína a reparar las graves deficiencias constructivas de 12 adosados ubicados en el abanico de Plentzia. Las reparaciones tienen un coste superior a los 600.000 euros. El fallo también obliga a la empresa a indemnizar con 12.000 euros al conjunto de propietarios en concepto de daños morales por el calvario que han supuesto para ellos los defectos denunciados. Pese a que la victoria en los juzgados ha sido contundente, los vecinos temen que sus viviendas no lleguen a ser arregladas «nunca».
Las transacciones de viviendas de segunda mano ha caído más de un 70% respecto al año 2005, un descenso "mucho mayor" que el que reflejan los últimos datos oficiales del Ministerio de Vivienda, según un informe de la Red de Expertos Inmobiliarios.
Pocos parecen recordar a día de hoy lo que fue la crisis inmobiliaria de principios de los noventa en España. Tras los excesos que trajo consigo la celebración simultánea de las Olimpiadas de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla, el Tío Paco tardó poco en llegar con una rebaja que supuso que, sólo en 1992, los precios de la vivienda cayeran un 6,7%, excepción que hasta ahora había confirmado el aforismo de que “la vivienda nunca pierde valor” con el que muchos se han autoconvencido de sus locuras inversoras a lo largo de los últimos años.
El estallido de la burbuja inmobiliaria se ha cobrado una nueva víctima. En esta ocasión no se trata de una gran empresa, sino de Cinqualium una pequeña compañía familiar, pero cuyo administrador único es el ex ministro de Fomento Francisco Álvarez Cascos, que acumula unos fondos propios negativos de casi 73.797 euros y unas pérdidas de más de 75.000 euros desde su creación.
El juez declara la insolvencia de la empresa, que despedirá a casi toda su plantilla, con una deuda de 154,6 millones.
Promodico, la promotora del grupo Dico, ha sido declarada insolvente por el Juzgado de lo Mercantil número 4 de Madrid.Así figura en el informe sobre la situación patrimonial de Promodico que han elaborado los administradores concursales, y que eleva a 558 millones de euros las deudas de la promotora inmobiliaria, frente a los 450 millones admitidos inicialmente por la empresa.
Caja Madrid es el principal acreedor de Promodico, con la que tiene unos importes pendientes de cobro de 40,6 millones de euros, seguida por el Banco Popular, con casi 37 millones. A continuación está la Caja de Ahorros del Mediterráneo, que tiene prestados 27,06 millones; Banco Pastor, con 25,9 millones; Caja Castilla La Mancha, con 25,4 millones y Caja Cantabria, con 25,18 millones.
Según el informe, los activos de Promodico sólo cubren el 83% de las deudas, pese a que los administradores concursales han elevado sustancialmente el valor de las empresas en las que participa la promotora, fundamentalmente en el extranjero (Brasil, Portugal y Polonia). En cambio, han rebajado entre un 8,7% y un 18,8% la valoración de los terrenos y solares, dependiendo de la Comunidad Autónoma donde estén situados, al tiempo que han depreciado el valor de las promociones y edificios entre un 4% y un 12,5%.
La promotora inmobiliaria Aifos se enfrenta al concurso necesario de acreedores que ha instado ante el Juzgado número 1 de lo Mercantil de Málaga una de sus empresas acreedoras. La compañía soporta actualmente una deuda de unos 850 millones de euros, y entre sus principales acreedores se encuentran el Banco Popular (con unos 200 millones de euros), en Banco Pastor (unos 150 millones de euros), además de diversas cajas de ahorros, según fuentes jurídicas.
«Soy un torero, he vuelto a la plaza después de retirarme». La vocación pedagógica de Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933) le ha convertido a sus 75 años en un gurú de la economía con miles de fieles seguidores. Desde su blog, donde ya acumula 1,6 millones de visitas de todo el mundo, este padre de 12 hijos y abuelo de 36 nietos se ha convertido en una referencia para entender la crisis y los efectos económicos que la rodean. Más de 350 medios de comunicación se han hecho eco de sus consejos y está preparando un libro. ¿La clave de su éxito? Explicar con claridad, de forma campechana pero certera, términos tan indigestos como hipotecas subprime o TAE. «Si te dicen que tu dinero está en un Mortgage Backed Securities convertido en Collateralized Mortgage Obligations, significa en español que lo has perdido». Su nick (¡toma ya!) es LAP.
Una crítica bastante habitual a la teoría de que los bajos tipos de interés generaron la burbuja inmobiliaria –como antes pudieron provocar las burbujas de las puntocom o de los junk bonds– es que nada impide que sin expansión crediticia también haya burbujas sobre el valor de los activos. Y esto es completamente cierto. Una burbuja consiste, simplemente, en que el valor del activo se desvía de lo justificado según sus fundamentales. ¿Y cuáles son sus fundamentales? Pues básicamente el valor actual de los futuros flujos de caja libres que ese activo genere.
Por supuesto, los agentes del mercado pueden dar a los activos valoraciones del todo absurdas y, de hecho, esas valoraciones absurdas pueden realimentarse. Por ejemplo, si yo sé que Pedro está dispuesto a pagar 30 euros por una acción de Terra, yo puedo estar dispuesta a comprarla por 25 (para vendérsela a Pedro por 30), aun cuando crea que es un precio absurdo, muy desviado de sus fundamentales. Y si Pedro y yo compramos a precios inflados, otros agentes pueden creer que esa tendencia va a proseguir, comprando ellos, a su vez, a precios superiores a 30 e incitando a que otros hagan lo mismo.
Las burbujas, al final, son esquemas de compra piramidal de activos (o esquemas Ponzi, a la sazón el mismo en el que se basa el sistema público de pensiones). Cada sujeto compra sucesivamente un activo esperando que otro se subrogue en su posición pagando un precio más alto. Al final, claro, hay un último comprador que ya no encuentra un nuevo comprador para el activo inflado y se come las pérdidas: ha pagado 1000 por un activo que vale 10. El éxito para ganar en una burbuja consiste en no ser el último que vendas.
Sin embargo, hay una diferencia esencial en si la burbuja se financia sin expansión crediticia (es decir, con ahorro real) a si lo hace con expansión crediticia. En el primer caso, cada comprador adquiere el activo con su propio ahorro (o con el ahorro real que ha pedido prestado a otro), de modo que la burbuja simplemente actúa como un mecanismo redistribuidor de la renta. Las pérdidas que experimenta el último comprador son iguales a la suma de las ganancias que han obtenido los compradores anteriores. La burbuja es un juego de suma cero: de hecho, es un juego de apuestas. Consiste en pujar por que otros jugadores seguirán pujando. Nada más, ni hay creación ni destrucción de riqueza para el conjunto de la sociedad.
Las burbujas con expansión crediticia, sin embargo, se desarrollan de un modo distinto. En primer lugar, la expansión crediticia altera los valores fundamentales de los activos. Hemos dicho que el valor fundamental de un activo es el de descontar sus flujos futuros de caja libres. La reducción en los tipos de interés que promueve la expansión crediticia (arbitraje de tipos por el sistema bancario + monetización de activos ilíquidos por parte del banco central) por un lado eleva la cuantía de los flujos de caja esperados (el aumento simultáneo de consumo e inversión eleva las rentas que perciben los agentes y, por tanto, lo rendimientos esperados de todos los activos) y, por otro, reduce el tipo de interés que se aplica a su descuento (de modo que el valor presente de las rentas futuras aumenta). Dicho de otra manera, promueve un mal cálculo de los agentes y que auténticas burbujas especulativas se camuflen bajo la imagen de inversiones conservadoras (“la vivienda aun está barata, no hay nada más seguro que invertir en ella”). Y, por esta vía, distorsiona la estructura productiva (hace que el capital se destine a financiar inversiones que sólo son rentables por su valor inflado).
Y, en segundo lugar, permite que las burbujas no se financien con cargo al ahorro, sino a la expansión crediticia. Esta última consiste, básicamente, en utilizar los saldos monetarios y el ahorro bruto (donde se incluyen las cuotas de amortización del capital actual) para invertir a largo plazo o en activos muy arriesgados (como una burbuja). De esta manera, las burbuja son sólo ganan en intensidad (participan muchos más fondos en las pujas) y en duración (el ahorro real tiene un límite natural mucho más breve que crédito expandido), sino en potencial destructivo.
Las pujas sucesivas pueden estar simplemente respaldadas por el propio valor inflado del activo (por ejemplo, me hipoteco para comprar una casa que sigue subiendo de valor hasta el punto en que me rehipoteco sobre el valor incrementado para adquirir otra casa) y las pérdidas del comprador final pueden extenderse al resto de los agentes, ya que el impago de uno no sólo erosiona el ahorro del resto, sino que destruye su liquidez y su capital acumulado (al no poder amortizarlo).
La estructura productiva queda descompuesta ya que se han destruido formas de capital para crear otras que sólo eran adecuadas por su valor burbujeante. Una vez los valores de los activos vuelven a los fundamentales (pero no a los fundamentales que imperaban antes de la expansión crediticia, sino a unos peores, habida cuenta de la distorsión que se ha producido en la estructura productiva) se revela la destrucción neta de riqueza que se ha producido en la sociedad.
Así pues, la expansión crediticia tiende a generar burbujas, pero sobre todo tiende a amplificarlas y a modificar sus consecuencias (de juego de suma cero a juego destructivo).
La peor parte, sin embargo, sucede cuando el respaldo del dinero (es decir, del depósito de valor) depende de los activos sobre los que se practica una burbuja con expansión crediticia. En estos casos, la destrucción del valor de los activos (deflación) es previa a la destrucción del valor de las monedas (hiperinflación), a menos que haya una estabilización entre tanto.
Desde 1973 estamos en este tercer escenario.
- Juan Ramón Rallo